Ericsson España: ERE y nuevos negocios de pago según demanda de la red
Marian Álvarez
- febrero 11, 2026
- 11 min read
Hasta ahora se hablaba mucho de cobertura, pero se empieza a hablar más de uplink» como una necesidad ya imperativa como, por ejemplo, la proliferación del uso de gafas como las Ray Ban de Meta
Ericsson remodela su presencia en España pero sin cesar de buscar nuevas maneras de rentabilizar los servicios de telecomunicaciones. Justo antes de arrancar el año negociando un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará a 177 de los 2.264 trabajadores de la filial de la tecnológica en nuestro país, sus responsables en España presentaron la nueva idea para rentabilizar los servicios telecos; ofrecer la tecnología adecuada para que los usuarios paguen tarifas extra por el uso intensivo de la red en aquellas ocasiones en las que su utilización masiva baje el rendimiento de la misma. Quien quiera asegurarse la conectividad óptima para subir contenido en aglomeraciones, como conciertos y otros eventos, la podrá contratar y pagar aparte.
Fue el mismo presidente del consejo de administración de la compañía sueca en nuestro país y en Portugal, el bilbaíno Juan Olivera, quien explicó cómo Ericsson en Europa ha unificado las anteriores siete unidades de negocio para dejarlas en tres y perseguir el mantra de todas las empresas tecnológicas de la región: «conseguir escala, que es relevante porque nos permite crecer». La región «West» aúna la actividad de Ericsson en Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Francia, España y Portugal, y para la compañía nuestro país, dentro de la Unión Europea, «sigue siendo de los más grandes, tanto desde el punto de vista de negocio como de presencia».
El anuncio del ERE en nuestro país llegó solo días más tarde, tras las fiestas navideñas. Desde mediados de enero, los sindicatos de la multinacional en España pelean para evitar «despidos traumáticos y gestionar salidas voluntarias», lo que ya es una costumbre en el sector de las telecomunicaciones. Desde las filas de CC OO afirman que el sindicato no va a firmar el ningún ERE que no garantice que quien se vaya «lo haga porque quiere y en buenas condiciones».
Por su parte, UGT incluso está abierto a plantear»acciones colectivas» y mostrar «la fuerza de la plantilla» para reconducir las negociaciones. para este sindicato, la compañía con el ERE en realidad encubre «una decisión estratégica de trasladar la actividad fuera de España o fuera de la propia plantilla». Según UGT, en vez de despedir, la empresa sueca puede reforzar programas de recualificación y formación para redirigir a los trabajadores hacia nuevas líneas de negocio, y frenar externalizaciones y subcontratas.
Los culpables de este ERE no son las cuentas de la multinacional sino la deslocalización, la digitalización, la automatización y la inteligencia artificial (IA)”
Los sindicatos no se muerden la lengua. Tanto CC OO como el Sindicato de Trabajadores de Comunicaciones (STC) y UGT señalan que los resultados económicos de Ericsson España -en 2025 tuvo resultados superiores a los previsto- continúa la tendencia de aumento en ventas y cuenta con beneficio más que de sobra para evitar desagradables despidos no deseados. Según CC OO, «Ericsson no necesita despedir a nadie de forma forzosa», y explica que los culpables de este ERE no son las cuentas de la multinacional sino la deslocalización, la digitalización, la automatización y la inteligencia artificial (IA). Inicialmente, se van a ver afectados el 8 por ciento de los trabajadores de Ericsson en nuestro país; 172 personas que trabajan en Madrid (principalmente en su edificio de Méndez Álvaro), cinco empleados en Barcelona, una persona en Málaga y dos más en Sevilla.
Las negociaciones no están siendo una balsa. STC, el tercer sindicato en liza y mayoritario de la compañía, se ha lanzado ya a convocar concentraciones frente a la sede madrileña durante este mes de febrero. Según denuncia, la dirección española es la única que ha puesto sobre la mesa la posibilidad de realizar despidos obligatorios, lo que supone un «agravio comparativo intolerable» con procesos similares en Francia, dentro de un «proceso de reorganización global que está siendo abordado en otros países europeos únicamente mediante medidas de carácter voluntario, sin imposición de despidos forzosos».
La compañía sueca plantea la necesidad de despedir con el argumento de la reducción de la inversión en 5G por parte de las operadoras de telecomunicaciones, y por la necesidad de ser más competitivos. La letra y la música es la misma que en otros EREs del sector: reducir costes en áreas que van a mermar su actividad. Según CC OO, Ericsson no tiene razón cuando afirma que ya está implantado el 94% del 5G, porque «no tiene en cuenta el swap tecnológico o renovación de equipos previsto con Huawei y los despliegues de 5G Stand Alone (SA) o puro, que todavía requieren carga de trabajo. Además, el propio Olivera explicó personalmente antes de finalizar 2025 cómo la compañía se plantea nuevas líneas de negocio, como el pago por uso de calidad y latencia para subir contenido a la red.
Juan Olivera, country manager de Ericsson en España.
Ericsson y el ‘uplink’, la nueva necesidad de red
El «uplink» es el enlace de comunicación que transmite datos desde un dispositivo de usuario, o una red más pequeña, hacia una red central o de mayor capacidad, que para los usuarios comunes es normalmente nuestro proveedor de internet, es decir, la compañía con la que tenemos contratados lo datos. Es contrario al «downlink» (navegar por internet, los servicios de streaming …) para el que la red está perfectamente diseñada.
Para Ericsson, ese enlace o conexión de subida -el uplink– se va a convertir en una «necesidad imperiosa para muchos usuarios, según qué situaciones y según los nuevos dispositivos con aplicaciones de AI que se incorporen al uso cotidiano o extraordinario de la red».
El directivo puso varios ejemplos en los que el uso del uplink ya requiere, y va a requerir en el futuro, tanta capacidad como ya tiene la descarga desde nuestros dispositivos. En conciertos, encuentros deportivos, grandes eventos, catástrofes como la Dana en Valencia o los incendios en general. Allí donde se deban usar equipos de drones que, como en la citada Dana, o en situaciones que precisen enviar datos fiables de inmediato. «Y también, para nuevos dispositivos como gafas inteligentes, auriculares y los propios móviles que generan muchos más datos con el uso de la IA».
Según explica Olivera, «hasta ahora se hablaba mucho de cobertura, pero se empieza a hablar más de uplink» como una necesidad ya imperativa ante la proliferación del uso de gafas como las Ray Ban de Meta, que necesitan descargar sus procesamientos en la red, como grabaciones, porque se deben a su ligereza y a su escaso peso».
Los smartphones con agentes de IA, los coches autónomos, los robots y los drones y sus diferentes usos van a necesitar enviar información. La empresa calcula que la cantidad de uplink que se va a generar puede multiplicar por 12 el tráfico en las redes”
Otro ejemplo de esta necesidad es la traducción en tiempo real de los iPods de Apple, «que no va a ocurrir ni en tu smartphone ni en los auriculares; va a ocurrir en la red», explica el directivo de la multinacional sueca. «Si hablamos de vídeo o de imágenes en tiempo real, el problema es de otra dimensión», porque se transfiere una cantidad enorme de información a la red. Los smartphones con agentes de IA, los coches autónomos, los robots y los drones y sus diferentes usos van a necesitar enviar información. La empresa calcula que la cantidad de uplink que se va a generar puede multiplicar por 12 el tráfico en las redes, «un reto que los operadores (Telefónica, Masorange …) tienen por delante, pero también una nueva oportunidad de monetizar el nuevo servicio. El uplink es el new currency, es el nuevo oro que realmente tienen los operadores«, asegura Olivera.
La razón de esa necesidad de uplink está en el nuevo mundo de IA, los nuevos dispositivos y las nuevas funcionalidades en la red, «que está construida o evolucionada para servir al downlink«, según el responsable de Ericsson en España. La evolución de las redes para que tengan los mismos anchos de banda y capacidades para emitir y para recibir va a requerir nuevas inversiones para «densificar la red y quizá, en algunos casos, más espectro», asegura.
Se adecuarán las redes, sí, pero el servicio de uplink nunca va a estar disponible en grandes cantidades, como sí ocurre con el downlink, «por lo menos no en los próximos años. Si ahora – prevén desde Ericsson- estamos en una proporción de red para los servicios de bajada-subida de datos de un 90%-10%, los futuros crecimientos nos van a llevar a tráficos del 70%-30%». Y es en esa disponibilidad a petición, y mediante pago por uso, donde está el nuevo negocio.
Usos pago por uso de Ericsson
El nuevo negocio; servicio de pago por uso de red
Ericsson sabe que el despegue de esta nueva línea de negocio de capacidad de red no depende de los operadores como Telefónica, Masorange o Vodafone. «Depende de los componentes de dispositivos y de los servicios adicionales. Los operadores tienen que estar atentos, porque en esta nueva necesidad tienen una mina o un oro. Sin embargo, ese oro se les puede acabar muy rápido si no lo controlan antes. Ofrecer un servicio de esas características debe hacerse de una manera ordenada y monetizada», advierten desde la compañía sueca. E insisten: «El uplink es escaso y su valor comparado con el valor del downlink es mucho más alto, porque su costo es también mucho mayor. Los operadores tienen que, sí o sí, aprender a monetizarlo antes de que realmente se consuma en masa».
Por lo tanto, proponen el modelo pago por uso: «Tú lo contratas desde el propio móvil, a través de tu operador de telefonía, sin conectarte a una web. Viene a ser como elegir autopista de pago frente a una carretera nacional». Y todo dentro de la legislación europea que preserva la neutralidad de la red (es decir, que esté disponible para todos los ciudadanos). Sintel ya está comercializando y distribuyendo el uplink en Singapur. También se está probando el producto en Hong Kong. En dichos países, ya se está cobrando entre 5 y 6 euros de cuota mensual para acceder a este tipo de servicios.
Lo contratas desde el propio móvil, a través de tu operador de telefonía, sin conectarte a una web. Viene a ser como elegir autopista de pago frente a una carretera nacional»
Se ha comprobado que los usuarios están dispuestos a pagar por este nuevo servicio, por mejor latencia y mejor calidad, por ejemplo, en conciertos, partidos de fútbol o grandes eventos en los que se producen picos de tráfico de uplink. Esto es porque todo el mundo quiere subir una foto o un vídeo, y «cada vez más se pide la subida a la red con calidad y en tiempo real». Olivera pronostica que este servicio lo va a demandar tanto «el público en general, como los influencers y otro tipo de profesionales que necesita subir su contenido en tiempo real. Este tipo de planes quizá no sean para todos los públicos pero sí hay un mercado: la subida es inmediata, sin latencia y sin problemas».
Desde Ericsson España tiran de las orejas a los operadores y se preguntan si tiene sentido tener cuatro redes redundantes, (Telefónica, Masorange, Vodafone y ahora Digi). Bastaría con una buena red que sea capaz de priorizar el tráfico en los momentos clave -y no se refieren a un apagón o al envío de un vídeo-. Lo relevante es que los hospitales, la policía, la guardia civil estén comunicados», concluye.
Para Juan Olivera hay tres pilares tecnológicos; la IA, la nube y la conectividad y esta -como necesidad- es transversal a todo. «Si no hay conectividad, si no tenemos un buen uplink, la IA y el cloud no van a funcionar». El responsable de la multinacional saca pecho de la situación incluso desde una visión geopolítica; «La conectividad es el único de estos pilares en los que la tecnología europea es ahora líder».










