Visual Trans, la solución tecnológica para el transporte mundial en tiempos de guerra
La guerra de Irán está cambiando las reglas del juego del transporte marítimo y aéreo a nivel mundial. El tapón que se ha provocado en el paso marítimo de Orduz, por el que transita todo el tráfico comercial entre Asia y Europa, no solo encarece la energía y los productos derivados del petróleo, sino todos los demás que tampoco pueden pasar y llegar a tiempo, y se desvían por otras rutas más largas. También el tráfico aéreo por la zona está restringido, tanto para viajeros como para mercancías, que deben buscar rutas alternativas que alargan los tiempos. Así, las compañías de transportes afrontan un reto en cuanto al tiempo, pero gracias a tecnologías como el software de empresas como Visual Trans, al contar con información precisa sobre la carga, pueden identificar tendencias, patrones y posibles cuellos de botella, y afrontar decisiones en tiempos de guerra.
Mientras que hay tecnologías que avivan la guerra, otras como el software de esta compañía, ahora también asistido por inteligencia artificial (AI), ofrece al sector logístico la posibilidad de ahorrar miles de euros al día al ofrecer información precisa respecto a las cargas y puertos de destino. La compañía Visual Trans es un ejemplo de cómo la tecnología puede poner cordura en el complicado mundo de los transportes internacionales cuando el mundo parece haberse vuelto loco por decisiones geopolíticas más que dudosas tomadas recientemente por el presidente de EE.UU, Donald Trump, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu y el régimen iraní, enzarzados en una interesada y estúpida guerra que trastoca la economía y el comercio mundial.
Frenar en mayor o menor medida un desastre como el actual, que afecta tan negativamente al transporte intercontinental del mundo entero, está en manos de soluciones como las que ofrece esta empresa española. Visual Trans nació en 1999 en Galicia. Tiene su sede central en el polígono industrial de A Granxa, en la localidad pontevedresa de O Porriño y está especializada en desarrollar soluciones de software específico para la gestión del sector en el que trabajan transitarios y consignatarios, agentes de aduanas y operadores logísticos.
La tecnología puede poner cordura en el complicado mundo de los transportes internacionales cuando el planeta parece haberse vuelto loco
Además, tras 27 años de actividad, cuenta con más de 2.000 clientes de toda España, Portugal y el resto de Europa, también de Latinoamérica y muchos de EE.UU. En las regiones de Asia Orientan tiene además sus proveedores. Ayudan a transportar por el mundo de todo, desde alimentos frescos, vino, muebles, animales vivos, mercancías peligrosas o combustibles… Por ello, sus responsables tienen «autoridad» para señalar cómo el reciente conflicto en Oriente Medio supone un importante impacto tanto en el transporte de mercancías aéreo como marítimo que gracias a su tecnología se puede paliar su efectos negativos en base a previsiones y algunas certezas.

Visual Trans capea la guerra desde Galicia
El responsable de producto de Visual Trans, José Antonio Vilán Costas, lo deja bien claro: «En estos momentos tan críticos la tecnología se posiciona como el aliado idóneo que deja de ser una herramienta administrativa para convertirse en parte de un sistema de supervivencia».
Esta tecnología elimina capas manuales de información y reporting y da visibilidad al cliente en tiempo real respecto a dónde está su envío. Su valor añadido es informativo, porque brinda a los transitarios, es decir, a las compañías que se dedican al transporte de país a país y de continente a continente, valiosa información respecto a dónde se encuentra un envío marítimo o aéreo determinado.
Esto también permite que el cliente final, es decir, la compañía de comercio exterior que está esperando un contenedor o un barco entero de ellos, pueda entrar en un portal de autoservicio en el que está logueado donde puede visualizar en tiempo real la ubicación de su envío, tanto marítimo como aéreo. Así, reduce el volumen de llamadas y correos de consulta y ofrece una experiencia digital superior que «refuerza la lealtad del cliente incluso ante retrasos ajenos a la transitaria», según aseguran desde la empresa.
Según nos explica Vilán Costas, en medio del caos que está provocando el actual conflicto bélico de manera inesperada en Oriente Medio, la zona de mayor tránsito intercontinental del mundo, «nuestra tecnología ofrece a nuestros usuarios una trazabilidad total, para saber en todo momento dónde está la carga». Los responsables de las compañías que organizan navieras y aerolíneas, pueden trabajar de manera anticipada controlando más eficazmente los posibles sobrecargos derivados de costes como combustible, y logran capear este temporal bélico-económico con una mejor gestión financiera.
Esta tecnología es capaz de monitorizar en tiempo real dónde se encuentra cada contenedor y, en base a determinadas premisas, poder tomar las mejores decisiones informadas de manera inmediata. Su responsable de producto explica que «cada carga está perfectamente identificada, se sabe dónde cargan, hacia dónde se dirigen y con el software de Visual Trans se puede conocer con gran precisión cuándo llegará a destino. De esta manera, ante un conflicto en un rincón del mundo, pueden anticiparse para evitar en la medida de lo posible aumento de costes de fletes, combustibles, etc».
La tecnología de esta empresa gallega permite «tener un tracking y una estimación de fechas aproximadas y la previsión de los retrasos, y por otra parte tener un control de los costes del transporte, para poder repercutir al cliente el porcentaje de lo que suba el flet y no perder dinero en las operaciones». Se trata de ayudar en la gestión de las mercancías para prever sobrecoses y negociarlos, para evitar sorpresas a posteriori.
Trabajan con mercancías que se mueven con container en un 95% y gracias a su tracking pueden estimar cada día retrasos que se producen, por ejemplo, a no poder pasar por el estrecho de Ormuz y «porque al cruzar el Cabo de Buena Esperanza y tener que dar la vuelta a África, se puede dar mala mar… pueden darse cientos de circunstancias, o todo lo contrario, que haya posibilidades de ahorrar un día, a lo mejor», nos aclara Vilán Costas.
Gracias a su tracking pueden estimar cada día retrasos que se producen, por ejemplo, a no poder pasar por el estrecho de Ormuz y porque al cruzar el Cabo de Buena Esperanza y tener que dar la vuelta a África, se puede dar mala mar… pueden darse cientos de circunstancias
Su sistema de trazabilidad se basa en muchas fuentes de información, «de la naviera, de la posición del barco con el GPS, y de un montón de datos que se recopilan de distintas plataformas. Combinado con toda esa información se da una estimación bastante realista» de la situación y de los tiempos del viaje mercante. Antes de aplicar la IA la recopilación de la información se hacía mediante llamadas y mails constantes a la naviera, confiando en personas con mucha experiencia, y con las webs públicas que tirando de GPS ubicaban cada barco o avión, «esas que con la guerra en Irán están tan de moda y que todo el mundo las consulta estos días», nos indica este profesional del transporte internacional.
Ahora, esta empresa ya aplica la solución de IA de Kaleido «Freight Intelligence», que se traduce como Tracking Inteligente, la tecnología Shipsgo Ocean Tracking Advanced, que monitoriza y gestiona la cadena de suministro y mejora la visibilidada y el control sobre el movimiento y almacenamiento de mercancías, además de la solución WebCargo Sky que proporciona conectividad en tiempo real con aerolíneas, con una gestión avanzada de tarifas en tiempo real.
El conflicto en Irán ha provocado que aquellas empresas que no habían dado el paso hacia la digitalización ven que sus herramientas se ha quedado obsoletas y «su manera de trabajar les pone en peor situación que a su competidores», dicen desde Visual Trans, por lo que están recibiendo llamadas de clientes de otras empresas que necesitan avanzar en un control de sus mercancías más flexible. «Percibimos más interés, hay más demostraciones, más preguntas y más preocupación, sobre todo por parte de todo el comercio con Asia que viene y va», especifica José Antonio Vilán.

La guerra contra el comercio internacional
Una de esas compañías que está capeando el temporal gracias a este tipo de solución de software es Atlantic Forwarding, empresa con sede en Barcelona especializada en transporte y logística internacional «marítima, aérea, importación, exportación y básicamente del Far East, es decir, de Extremo Oriente» para empresas, es decir, un transitario que pone mercancía encima de los barcos y aviones que las trasladan al otro lado del mundo.
Al trabajar con todo tipo de mercancías que van y vienen a los países asiáticos más lejanos, tal y como explica el director de tráfico y socio de la compañía, Francisco Castilla, el actual conflicto bélico en el Medio Oriente «nos afecta, no tanto en los volúmenes de carga para o desde esa zona, si no en las disfunciones logísticas creadas por ejemplo por la readaptación de schedules de las navieras. Muchos buques que vienen de Far East a España en su viaje de vuelta a Asia pasaban por Middle East; ahora tenemos que desviarlos a otros puertos como India en sus viajes de vuelta, así que nos afecta también y, por consiguiente a los clientes finales. Estos se enfrentan a la aplicación de nuevos recargos como el Emergency fuel surcharge, posibles nuevos recargos de War Risk, etc».
Con el conflicto prácticamente tenemos una tarifa por buque y semana debido a la imprevisibilidad de lo que va a suceder la semana siguiente ya que las navieras, por supuesto, no quieren arriesgar más de lo justo y necesario
Nos confirma que los precios cambian y hay cierta inseguridad en cuanto a los gastos, ya que «muchas navieras han cancelado unilateralmente los long term agreements (contrato marco firmado entre un comprador y un proveedor durante un periodo prolongado) que tenían con clientes, también en tarifas donde las valideces son cada vez más cortas, prácticamente tenemos una tarifa por buque y semana debido a la imprevisibilidad de lo que va a suceder la semana siguiente ya que las navieras, por supuesto, no quieren arriesgar más de lo justo y necesario».
Muchos buques que vienen de Extremo Oriente a España, vienen por servicios directos o pasando por el Cabo de Buena Esperanza que no pasan por la zona de conflicto, sí lo hacen de vuelta de Europa hacia Asia. Ahora omiten los puertos del Middle East, desvían cargas a otros puertos como India, lo que afecta a las compañías como Atlantic Forwarding y a los cliente finales con nuevos recargos, «como son el Emergency Fuel Surcharge, que ya están aplicando, o el War Risk, por riesgo de guerra…»
Ante la falta de seguridad tarifaria por parte de las navieras, los clientes de Atlantic Forwarding y el resto de «transitarios» se retraen a lanzar importaciones porque no saben qué porcentaje del coste del transporte van a tener que aplicar al producto después en el mercado. En el caso del tráfico aéreo, muchas de las compañías que traen mercancía de China o de Extremo Oriente utilizaban aeropuertos del Middle East, como son Dubai o Qatar, «como un hub intermedio donde allí transbordaban mercancías y se redistribuían, o recargaban combustible. Eso ahora no se puede hacer y tienen que buscar rutas alternativas con el retraso que eso conlleva para clientes que usaban el avión porque la mercancía les corría prisa» .
Atlantic Forwarding trabaja con las soluciones de Visual Trans desde 2007, «desde nuestros comienzos. Estamos de la mano con ellos desde el principio. Les hemos ayudado a desarrollar su sistema, porque les hemos apuntado mejoras que podían implantar en su aplicación durante estos 20 años y nos han arrastrado a nosotros al haber hecho mejoras, innovaciones y actualizaciones», reconoce Castilla.
Indica también que todavía no han implantado en su compañía las novedades en cuanto a IA o trackeo de envíos, «pero lo vamos a mirar». Mientras, trabajan con una plataforma en la que pueden entrar sus clientes y ver cuándo una mercancía sale, llega, cuántos bultos son, los kilos que pesa, acceder a todos los documentos, incluidos los de aduanas, y cada contenedor o paquete está perfectamente monitorizado por Visual Trans. «Engloba el tráfico, la facturación, contabilidad, cierre de expedientes… solo nos falta incorporar el trackeo, con el que se evita entrar en la web de cada naviera para saber dónde está un contenedor. Visual ya ofrece una única plataforma».
Esta empresa sabe de lo que habla con problemas «repentinos» que afectan al tráfico internacional, porque han sufrido desde la crisis financiera de 2008, hasta la actual guerra en Irán pasando por la pandemia, el barco de Ever Given que se atravesó en el canal de Suez en 2021, o el problema de los ataques de los hutíes en el golfo de Adén entre 2023 y 2024, que obligó a los barcos a rodear el cabo de Buena esperanza y retrasó hasta un mes y medio cualquier mercancía que venía de China, por ejemplo. «Ahora que parecía que habíamos empezado el año un poco más tranquilos, se ha ido todo al traste con esto de la guerra», lamenta con razón este experto en transporte internacional.










