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Niger abre la vía penal contra la francesa Orano por contaminación radiactiva y agrava el conflicto por el control del uranio

  • diciembre 4, 2025
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Niger abre la vía penal contra la francesa Orano por contaminación radiactiva y agrava el conflicto por el control del uranio

El Gobierno de Níger ha anunciado el inicio de acciones legales contra el grupo energético francés Orano, al que acusa de delitos medioambientales graves y de poner en riesgo la salud de la población por el almacenamiento y gestión inadecuada de residuos nucleares en el norte del país. La decisión intensifica el enfrentamiento entre Niamey y la multinacional francesa en un contexto de creciente disputa por el control de los recursos estratégicos del uranio.

El ministro de Justicia nigerino, Alio Daouda, confirmó en rueda de prensa que el Estado ha puesto en marcha procedimientos para “perseguir penalmente” a Orano y exigir una reparación por los daños ocasionados, tras el hallazgo de unos 400 barriles que contienen material radiactivo en la localidad de Madaouela, en el departamento de Arlit, una histórica zona minera del país.

Según explicó Daouda, los análisis realizados en el lugar revelan niveles de radiación muy superiores a los habituales —entre 7 y 10 microsieverts por hora, frente a los 0,5 considerados normales— así como la presencia de sustancias como bismuto 207 y cromo X, potencialmente peligrosas para la salud humana. De acuerdo con las autoridades, la exposición a estos materiales puede afectar a personas situadas a menos de diez metros, con posibles consecuencias respiratorias y sanitarias de gravedad.

“El Estado de Níger ha evaluado, junto con actores nacionales, la magnitud de los impactos ambientales, sociales, sanitarios, educativos y pastorales”, señaló el ministro, quien subrayó que estos daños serán documentados para sustentar la reclamación judicial. Daouda calificó el comportamiento de Orano como “depredador” y acusó a la empresa de actuar como si las minas nigerinas fueran de su propiedad, negando incluso la capacidad del personal local para gestionar materiales nucleares de forma segura.

Níger, séptimo productor mundial de uranio

El Ejecutivo nigerino sostiene que la compañía francesa ha incumplido órdenes judiciales que exigían la retirada o el tratamiento de millones de toneladas de residuos radiactivos expuestos a la intemperie, acciones que, según el Gobierno, constituyen infracciones tanto de la legislación medioambiental como del Código Penal del país.

Por su parte, Orano —participada en un 90 % por el Estado francés— ha negado las acusaciones y asegura no haber recibido ninguna notificación oficial sobre procedimientos judiciales en su contra. En declaraciones a la agencia Reuters, la empresa afirmó que no dispone de licencia de explotación en Madaouela y que no ha realizado operaciones en ese emplazamiento.

El conflicto se produce en un momento especialmente tenso en las relaciones entre Níger y la compañía francesa. En junio, la junta militar que gobierna el país nacionalizó la mina de uranio de Somaïr, retirando a Orano su participación mayoritaria del 63,4 %. Días después, las autoridades nigerinas comenzaron a transportar uranio almacenado en esas instalaciones, alegando el ejercicio de su soberanía nacional, pese a una orden del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), del Banco Mundial, que prohibía la transferencia o venta del material.

Orano ha condenado ese traslado, calificándolo de ilegal y advirtiendo de posibles riesgos para la seguridad y el medio ambiente, al asegurar que no existen garantías de que el transporte cumpla los estándares internacionales.

Níger es actualmente el séptimo productor mundial de uranio, un recurso clave tanto para la generación de energía nuclear como para usos médicos, como los tratamientos contra el cáncer. Francia, cuya producción eléctrica depende en torno a un 70 % de la energía nuclear, obtenía hasta hace poco cerca del 15 % de su uranio de Níger.

La expropiación de activos de Orano se inscribe en una tendencia regional más amplia, con gobiernos militares en países como Mali, Burkina Faso y Guinea impulsando una mayor soberanía sobre sus recursos naturales. Según informó previamente Reuters, en Somaïr podrían almacenarse alrededor de 1.500 toneladas métricas de uranio, con posibles compradores interesados procedentes de Turquía, Irán o Rusia.

Mientras tanto, Níger mantiene su ofensiva judicial y política contra Orano, en un pulso que combina acusaciones medioambientales, soberanía nacional y geopolítica energética.