Tecnología

Bruselas defiende a periodistas y medios frente a la ‘dictadura’ de Google

  • noviembre 14, 2025
  • 5 min read
Bruselas defiende a periodistas y medios frente a la ‘dictadura’ de Google

                  Es Google, y solo Google, el que pretende decidir qué es Spam y qué es contenido de calidad, precisamente cuando el periodismo cambió su manera de titular hacia la búsqueda del clickbait fácil, los contenidos más cortos, consumibles y menos reflexivos»

Los organismos de control antimonopolio de la Unión Europea se han vuelto a poner firmes con Google que está siendo investigada ante la preocupación de los reguladores de que el gigante tecnológico esté «degradando y disminuyendo algunos resultados de aparición de noticias en su buscador, es decir, a los medios de comunicación. La investigación comunitaria se ha producido tras las quejas de los editores de medios de comunicación, que afirman cómo las nuevas políticas de Google han perjudicado sus ingresos.

Si se confirmaran las acusaciones, la multinacional estadounidense correría el riesgo de acumular otra cuantiosa multa más impuesta por las autoridades europeas. Hasta el momento Google ya suma 9.500 millones de euros en sanciones comunitarias por razones como, por ejemplo, sus prácticas monopolistas. La última impuesta desde la UE al gigante de las búsquedas el pasado mes de septiembre, por haber favorecido constantemente sus propios servicios de tecnología publicitaria sobre los de sus rivales, alcanzó la cantidad de casi 3.000 millones de euros.

Anteriormente Google fue multada con 4.130 millones de euros impuesta a su sistema operativo para dispositivos móviles Android y con 2.420 millones de euros por perjudicar a sus competidores en el ámbito de las búsquedas de compras. 

En marzo del año pasado, Google comenzó a tomar medidas contundentes contra las empresas que manipulaban su algoritmo de búsqueda para mejorar el posicionamiento de otros sitios web. Por esta razón, la Comisión Europea sospecha que la unidad de Alphabet Inc. podría estar violando la Ley de Mercados Digitales del bloque al relegar los resultados de los sitios web de los editores cuando incluyen contenido de socios comerciales.

La comisaria comunitaria de Competencia, la española Teresa Ribera, ha sido la encargada de asegurar que desde la UE investigarán «para garantizar que los editores de noticias no estén perdiendo ingresos importantes en un momento difícil para el sector».

Google y el control de ingresos de la prensa

Google ha esgrimido el argumento del «abuso de la reputación de los sitios web» como escusa para aplicar una política que afecta directamente «una forma común y legítima de los editores de medios con la que conseguir monetizar sus sitios web y de contenido», según las autoridades comunitarias. Y a Google no le gusta que nadie que pase por su buscador, su Discover, su IA, o cualquiera de sus sistemas globalizados, se escape sin aportar a la compañía, Alphabet, su parte del pastel de ingresos publicitarios.

El departamento de la comisaria Ribera quiere realizar la investigación en un plazo de 12 meses para contar en ese tiempo con unas conclusiones que podrían acarrear a Google multas de hasta el 10 % de las ventas anuales globales si no se subsanan las deficiencias detectadas. Pero no solo eso. Una nueva multa a una de las empresas tecnológicas buque insignia norteamericana podría desatar la ira del presidente de EE.UU contra Europa porque el viejo continente le pone trabas regulatorias a las exitosas compañías de su país, donde suelen campar a sus anchas en cuestiones de competencia.

A través de Pandu Nayak, científico jefe de Búsqueda de Google, la compañía ha mostrado su disgusto ante esta nueva investigación. En el blog oficial de la multinacional, Nayak ha afirmado que «la investigación de la UE sobre lo que Google denomina sus esfuerzos contra el spam es «totalmente errónea y pone en riesgo a millones de usuarios europeos». La empresa argumenta que su política es necesaria para «evitar que el material de terceros pagado en los sitios web de los editores aparezca en una posición más alta en los resultados de búsqueda de lo que le corresponde».

En el blog indican que «a política antispam de Google es fundamental para combatir las tácticas engañosas de pago por visibilidad que perjudican nuestros resultados. La Búsqueda de Google está diseñada para mostrar resultados fiables, y nos preocupa profundamente cualquier intento que pueda dañar la calidad de nuestros resultados e interferir con la forma en que clasificamos los sitios web».

Es decir, que es Google, y solo Google el que pretende decidir qué es Spam y qué contenido de calidad, precisamente cuando el periodismo, por ejemplo, cambió su manera de titular hacia la búsqueda del clickbait fácil y los contenidos más cortos y consumibles, y menos reflexivos.

La unión Europea cuenta con unas políticas claras para evitar el poder absoluto en materia de competitividad de cualquier compañía, pero a través de la Ley de Mercados Digitales (DMA en sus siglas en inglés) que entró en vigor en el territorio de los 27 en 2023, trata de poner límites al poder de las mayores plataformas tecnológicas del mundo con normas y prohibiciones que frenen sus prácticas monopolistas.

Google, en base a esta Ley, podría acumular nuevas multas por favorecer siempre sus servicios internos en todo su amplísimo imperio de búsquedas, mientra que impide que los desarrolladores de aplicaciones externos a la compañía puedan dirigir a los consumidores a ofertas de sus productos o desarrollos fuera de la Play Store.